La cuna debe ser cómoda para el niño y sobre todo cumplir con la normativa europea, esta nos dice:

  1. Que todos los materiales utilizados en su fabricación deben ser no tóxicos.
  2. La distancia entre barrotes debe estar comprendida entre 4,5 y 6,5 cm. Así se evitarán problemas con la cabecita y extremidades del niño.
  3. Todos los bordes de la cuna deben ser redondeados.
  4. El somier debe tener diferentes alturas para ir situando el colchón a distintas alturas a medida que crece el niño.
  5. Es muy cómodo que uno de los laterales sea abatible pues, de esta manera, la mamá puede coger al niño más fácilmente. Este lateral debe tener un sistema de bloqueo para que quede fijo, asegurando que el niño no pueda abatir la barandilla accidentalmente.
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