A los bebés les gusta succionar, porque les relaja, les calma y les consuela. Y no hay razón para no permitir que elijan el objeto que más les satisfaga, sea el chupete, el dedito o la punta de la sábana. Los odontólogos advienten que un chupeteo continuado y persistente, a la larga, puede deformar la dentadura.
Sin embargo, con los lactantes, no existe razón para preocuparse. Es muy probable que con el tiempo se cansen del dedo ( tal vez cuando les empiecen a salir las muelas). No hay que fomrzarles a que suelten el pulgar.
Fuente: Revista Ser Padres Edición Mayo 2010.


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Hola,lo del dedo es muy relativo,porque yo no me lo deje de chupar hasta los 10 años y porque mis padres consiguieron que lo dejara,pero fue una odisea de la que aun me acuerdo,asi que lo de permitirselo trae muchas consecuencias.
Hola¡
Yo estoy de acuerdo con lo que dice Eva, con mi hijo tuvimos problemas, ya que estuvo hasta los 3 añitos chupandose el dedo, y luego fue muy dificil quitarle este hábito, además también tuvo problemas en el palar. Así que desde mi experiencia yo no recomiendo que los bebé se chupen el dedo, en la medida que sea posible se debería de evitar.