La salud de tu bebé

Tiene miedo al pediatra

Es el día de la visita al pediatra y, mientras preparas a tu hijo, piensas con angustia en cómo reaccionará. Tus predicciones se hacen realidad: el pequeño no deja que le quiten la ropa, no quiere saber nada de la balanza, grita cuando el médico le intenta abrir la boca o mirale los oídos. Se trata de una auténtica tortura también para ti, que sales de la consulta verdaderamente angustiada.

¿Por qué actúa así?

Los niños tiene miedo del médico porque asocian esta figura con maniobras que les pueden provocar dolor. Y los niños tiene una memoria de elefante, sobre todo cuando se trata de experiencias desagradables. Si, en el pasado, alguien con bata blanca le ha puesto una vacuna, le ha apretado la barriga o le ha obligado a estarse quieto, es obvio que, en cuanto el pequeño reviva la misma situación, todos estos recuerdos negativos vendrán a su mente.

¿ Cómo hay que comportarse?

Los padres desempeñan un papel fundamental: con su actitud, pueden transmitir serenidad o angustia. Si se exceptúan las visitas de control rutinarias, los padres llevan al niño al médico cuando tiene un problema de salud, que, seguramente le preocupa. Por esta razón pueden mostrarse angustiados, tanto antes de entrar en la consulta como cuando exponen el problema al pediatra. Sin embargo, es muy importante que, ya en la sala de espera, la mamá entretenga al niño con algún juguete y que, una vez en la consulta, mantenga una actitud lo más serena posible.

El pediatra también tiene una función importate en este sentido: debe dedicar tiempo a los padres para explicarles bien la situación y tranquilizarles. Asimismo, es recomendable que charle un poco con el niño, incluso antes de la visita, con el fin de conquistar su confianza. Sólo así el pequeño aceptará de buen grado la visita.

¿ De qué modo hay que preparar al niño?

En casa, hay que explicar al pequeño que le sucederá. Por ejemplo: “ Como tienes dolor de garganta, te voy a llevar al médico, que es la persona que te curará; te pedirá que abras la boca y que digas “A”. Puede hacerte un poco de daño, pero, después, te sentirás bien y podrás volver a jugar.” De este modo, el niño entenderá que el doctor es una persona que le puede hacer “ sufrir”,pero que goza de la confianza de mamá y de papá, porque saben que le hará estar mejor. Así, tendrá la cereza de que no hay un especie de conjuro contra él, sino que todos, sus padres y el médico, están cooperando por su bien.

Pero ¿ A partir de qué edad se pueden dar este tipo de explicaciones a los niños?Watch Full Movie Online Streaming Online and Download

Ya hacia los 10-12 meses, el pequeño es capaz de entender el sentido general de las frases por el tono de la voz, aunque no comprenda exactamente el significado de la palabras. Sin embargo, nosotros no debemos cansarnos de darle sencillas explicaciones para reconfortarle: el niño encuentra en las tonalidades emotivas de los “razonamientos” de la mamá la seguridad que necesita.

Resulta útil preparar al niño a través del juego, sobre todo en los periodos en los que el calendario de las visitas es más apretado. Jugar a médicos es el pasatiempo más clásico: la mamá, el papá o un hermano mayor hacen ver que exploran al niño ayudándose de diversos objetos, como una cuchara de madera o un palito para mirale la boca.

También hay juguetes que simulan todos los instrumentos típicos de los médicos, como el fonendoscopio, las jeringas y las tiritas.

Además, podemos hacer que el pequeño interprete el papel de médico, usando un muñeco como paciente, pero siempre en una atmósfera alegre.

Fuente: Revista Mi bebé y yo, (Abril 2009)

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